El estudio de interiores trata, entre otras cosas, de la decoración de un ambiente. De seguir la moda componiendo con los objetivos existentes en el mercado. Tiene un aspecto efímero y escenográfico.

El estudio de interiores tiene en cuenta siempre el tratamiento espacial, que debe respetar la arquitectura existente, debe valorar los complementos y accesorios y agregar las telas, revestimientos y pinturas que sean necesarias. El estudio de arquitectos de basa en que todas estas cualidades se lleven a cabo de manera correcta, inspeccionando y dirigiendo la forma en que se realizarán. En el estudio de interiores es muy importante la filosofía que guía su accionar. Se debe aspirar a la excelencia mediante una forma minuciosa de entender la profesión, empeño por resolverlo todo, superarse y hacer algo de buena calidad. El estudio de arquitectos encara siempre el diseño en sentido global: exterior e interior. Desde la arquitectura hasta los accesorios, todo está unido por una misma concepción. En el estudio de interiores, el perfil experimental es la atención permanente por las nuevas tendencias para definir nuevos conceptos que serán dibujados, procesados y fabricados. También la reinversión de un porcentaje de las ganancias en el estudio experimental. El modo de trabajo en el estudio de interiores se basa generalmente en que cada uno de los integrantes del estudio participa en todo y busca la colaboración mediante la asociación con profesionales de otras disciplinas y artesanos que dominan un metier particular. También la visión artesanal de la producción es de suma importancia en el estudio de interiores. Se diseñan objetos nuevos porque lo existente en el mercado es insatisfactorio para el proyecto.

El concepto de diseño de autor debe ser un trabajo fácilmente reconocible, que resuelva cada encargo con una misma estrategia de diseño. En el trabajo final se debe reconocer la propia personalidad del diseñador.

El estudio de interiores debe lograr una coherencia en la forma de abordar el proyecto y los rasgos físicos: el particular tratamiento de las variables morfológicas, tecnológicas, semánticas que se repiten a lo largo de las obras.